La depresión posparto no siempre se ve como tristeza: señales que las nuevas madres no deben ignorar
Preguntas frecuentes:
¿Cómo sé si tengo depresión posparto?
Si los sentimientos de tristeza, ansiedad, desesperanza, irritabilidad, insensibilidad emocional o pérdida de interés persisten o interfieren con tu vida diaria, habla con un profesional de la salud. No es necesario tener todos los síntomas para pedir ayuda.
¿La depresión posparto puede aparecer meses después del parto?
Sí. Las preocupaciones relacionadas con la salud mental posparto no se limitan a los primeros días o semanas después del parto. Los síntomas pueden desarrollarse o hacerse evidentes más adelante, por lo que es importante prestar atención continua a la salud mental materna.
¿Se puede tener depresión posparto sin sentirse triste?
Sí. La depresión posparto puede manifestarse como irritabilidad, enojo, insensibilidad emocional, ansiedad, agotamiento, pérdida de interés, culpa o dificultad para crear un vínculo con el bebé, en lugar de una tristeza evidente.
¿La depresión posparto es tratable?
Sí. La depresión posparto es tratable. El tratamiento puede incluir psicoterapia, medicamentos o ambos, dependiendo de los síntomas y las circunstancias de cada persona.
¿Tener depresión posparto significa que soy una mala madre?
No. La depresión posparto es una condición médica, no una medida de la capacidad de una persona para amar o cuidar a su hijo. Buscar ayuda es una parte importante de cuidar de ti misma y de tu familia.
El período posparto a menudo se presenta como una etapa de felicidad, conexión y nuevos comienzos. Pero para algunas madres, la realidad puede sentirse muy diferente.
La depresión posparto es una condición médica seria y tratable que puede afectar el estado de ánimo, los pensamientos, el comportamiento, las relaciones y la capacidad de una madre para desenvolverse en su vida diaria. Y no siempre se manifiesta como una persona visiblemente triste o llorando.
Una madre que está experimentando depresión posparto puede parecer que está perfectamente bien por fuera mientras atraviesa una gran dificultad emocional por dentro.
Las recientes conversaciones en torno a la actriz Hayden Panettiere han vuelto a poner la depresión posparto y la salud mental materna en el centro de la conversación pública. Panettiere habló abiertamente sobre haber experimentado depresión posparto después del nacimiento de su hija y posteriormente compartió sus experiencias con la adicción y la recuperación.
Su historia nos recuerda por qué es importante hablar sobre la salud mental durante el período posparto, al mismo tiempo que nos recuerda que nunca debemos asumir que un solo diagnóstico explica la vida o la muerte de una persona.
¿Qué es la depresión posparto?
La depresión posparto es un tipo de depresión que puede presentarse durante el embarazo o después del parto. Puede causar sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad, desesperanza o angustia emocional que interfieren con la vida cotidiana. A diferencia de la tristeza posparto temporal, conocida como “baby blues”, la depresión posparto generalmente no desaparece por sí sola después de una o dos semanas.
La depresión posparto es común y es tratable.
Las organizaciones de salud recomiendan realizar evaluaciones para detectar la depresión durante el embarazo y el período posparto, ya que identificar los síntomas a tiempo puede ayudar a las personas a recibir tratamiento y apoyo más rápidamente.
La depresión posparto no siempre se ve como tristeza
Uno de los conceptos erróneos más comunes sobre la depresión posparto es que una madre necesariamente parecerá deprimida.
No siempre es así.
Algunas mujeres pueden continuar trabajando, cuidando a sus bebés, asistiendo a citas médicas, publicando fotos, viendo a sus amigos o aparentando estar felices mientras enfrentan una angustia emocional significativa en privado.
En lugar de tristeza, la depresión posparto puede manifestarse como:
Irritabilidad o enojo
Sentirse emocionalmente insensible o desconectada
Perder el interés en cosas que normalmente disfruta
Sentirse abrumada por las responsabilidades cotidianas
Sentir culpa constantemente o pensar que es una “mala madre”
Tener dificultad para crear un vínculo con su bebé
Cambios significativos en los patrones de sueño
Cambios en el apetito
Cansancio extremo
Dificultad para concentrarse
Sentirse desesperanzada o impotente
Alejarse de amigos, familiares o de su pareja
Sentir que simplemente está pasando por el día sin realmente disfrutarlo
Llorar con frecuencia o experimentar cambios emocionales inexplicables
Sentir que su familia estaría mejor sin ella
No es necesario experimentar todos estos síntomas para merecer ayuda.
“Pero yo amo a mi bebé”
Este es un concepto erróneo importante que debemos abordar.
Tener depresión posparto no significa que no amas a tu bebé.
Una madre puede amar profundamente a su bebé y, al mismo tiempo, experimentar depresión, ansiedad, pensamientos intrusivos, dificultad para crear un vínculo con su bebé o sentirse emocionalmente desconectada.
Las condiciones de salud mental son condiciones médicas. No determinan cuánto ama una persona a su hijo ni qué tan buena madre es.
Sentir vergüenza o culpa por estos síntomas puede hacer que sea aún más difícil pedir ayuda.
Tristeza posparto vs. depresión posparto
Muchas madres experimentan la llamada “tristeza posparto” o “baby blues” después de dar a luz.
Los cambios hormonales, la recuperación física, la falta de sueño y el enorme ajuste de convertirse en madre pueden contribuir a cambios de humor, llanto, irritabilidad y sentimientos de estar abrumada.
La tristeza posparto generalmente mejora en unos días o dentro de una o dos semanas.
La depresión posparto es diferente.
Cuando los síntomas son intensos, persisten más allá de las primeras semanas después del parto o comienzan a afectar la vida diaria, las relaciones o la capacidad de una madre para desenvolverse, es importante hablar con un profesional de la salud.
No tienes que esperar hasta que los síntomas se vuelvan graves.
¿Qué pasa con la ansiedad y los pensamientos intrusivos?
La salud mental durante el período posparto no se limita a la depresión.
Algunas madres experimentan ansiedad significativa después de tener un bebé. Pueden preocuparse constantemente de que algo terrible suceda, sentirse incapaces de relajarse, revisar repetidamente a su bebé o tener pensamientos intrusivos que les resultan aterradores.
Tener un pensamiento intrusivo no deseado no significa automáticamente que quieras llevarlo a cabo.
Sin embargo, los pensamientos que causan angustia, la ansiedad intensa o los cambios en el comportamiento son motivos para hablar con un profesional de la salud, especialmente si interfieren con la vida diaria.
La ansiedad posparto y otras condiciones de salud mental perinatal pueden presentarse junto con la depresión, por lo que las evaluaciones integrales son importantes.
¿Cuándo es momento de pedir ayuda?
No tienes que llegar a tu límite antes de pedir ayuda.
Considera hablar con tu proveedor de atención médica o con un profesional de salud conductual si:
No te sientes como tú misma
Te sientes triste, ansiosa, enojada o emocionalmente desconectada de manera persistente
Has perdido el interés en cosas que normalmente disfrutas
Te sientes desconectada de tu bebé o de tu familia
Tienes dificultades para desenvolverte en tu día a día
Te sientes abrumada por tus pensamientos o emociones
Estás usando alcohol u otras sustancias para sobrellevar lo que estás sintiendo
Te sientes desesperanzada o sin valor
Estás teniendo pensamientos de hacerte daño
La depresión posparto es tratable. El tratamiento puede incluir terapia, medicamentos o una combinación de diferentes enfoques, dependiendo de las necesidades de cada persona.
¿Cómo pueden ayudar los familiares?
A veces, una madre que está experimentando depresión posparto puede no reconocer por sí misma lo que está sucediendo. Los familiares y amigos pueden ser los primeros en notar los cambios.
En lugar de decir: “Deberías estar feliz. Acabas de tener un bebé”, intenta decir:
“He notado que has estado pasando por un momento difícil. ¿Cómo te sientes realmente?”
Escucha sin juzgar.
También puedes ofrecer ayuda práctica. Ayuda con las comidas, las tareas del hogar, los mandados o el cuidado del bebé. Anímala a hacer una cita con su proveedor de atención médica si está teniendo dificultades.
Y, sobre todo, recuérdale que pedir ayuda no la convierte en una mala madre.
La salud mental posparto merece atención
El embarazo y el parto pueden traer enormes cambios físicos, emocionales y sociales. Para algunas mujeres, estos cambios pueden contribuir al desarrollo de condiciones de salud mental graves.
Hablar abiertamente sobre la depresión posparto puede ayudar a reducir el estigma y facilitar que las madres reconozcan los síntomas en sí mismas o en alguien que aman.
Lo más importante que debes recordar es esto:
La depresión posparto no es un fracaso. No refleja cuánto amas a tu bebé. Y no tienes que enfrentarla sola.
Si tú o alguien que amas está enfrentando depresión posparto, ansiedad u otra preocupación relacionada con la salud mental, habla con un profesional de la salud o de salud conductual. Hay apoyo disponible y el tratamiento puede ayudar.
Cuándo se necesita ayuda inmediata
Si una persona está experimentando pensamientos suicidas, pensamientos de hacerse daño o hacerle daño a otra persona, o síntomas que indiquen una pérdida de contacto con la realidad, busca ayuda profesional de inmediato.
La psicosis posparto es una emergencia médica y requiere una evaluación urgente.






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